El pasado día 31 de octubre coincidiendo con la
víspera del Día de todos los Santos, en el colegio celebramos el “Día de la
castañada” y de la buena gente.
Para
celebrar el día de la buena gente, la maestra de religión trabajó con los
niños/as el escrito del 1 de noviembre de la crónica de la humanidad en el que
se hace un reconocimiento a todas aquellas buenas personas que pueblan el
mundo. La maestra Reyes decidió trabajar estos aspectos desde el entorno más
cercano de nuestro alumnado y realizó con los niños/as un mural en el que se
colgaron unos “lazos” conmemorativos
sobre sus familiares y reflexionaron sobre ello. Fue una actividad muy
entrañable que acabó coincidiendo con la celebración del “Día de la castañada”.
Se
trata de una fiesta ancestral en los municipios de la comarca, entre ellos,
Alhama de Almería donde se encuentra nuestro colegio. Desde el equipo de
maestros que dirigen el proyecto Escuela Espacio de Paz se impulsó la idea de
dar difusión a esta tradición para que no cayese en el olvido entre los más
jóvenes. Así pues, tras reunirse dicho equipo y trasmitir la idea al resto de
maestros y maestras del centro, nos pusimos manos a la obra.
Los
días previos a la celebración, los maestros y maestras del colegio pidieron a
los niños/as que trajesen unas pocas castañas al colegio para tomar en el
desayuno junto a sus compañeros. Se le explicó a los niños/as que las castañas
tenían que tener un pequeño corte para que no saltasen o explotasen. Los
niños/as transmitieron esta información a sus padres y madres rápidamente
siendo la respuesta muy positiva entre las familias de nuestro alumnado que no
tardaron en colaborar trayendo su puñado de castañas.
Cada
tutor, bajó con sus niños/as a echar sus castañas en un gran cesto donde
permanecieron hasta el día siguiente que fue el día de la celebración.
En
la mañana del 31 de octubre, Alejandro, nuestro conserje, se encargó de colocar
unas mesas en el patio donde colocar los cestos de castañas. También se encargó
de preparar el fuego y la típica sartén de “agujeros” para asar castañas.
Algunos maestros y maestras colaboraron terminando de hacer el corte a algunas
castañas que no lo tenían.
Mientras tanto, los
alumnos/as confeccionaron los típicos cucuruchos de papel de periódico para
echar sus castañas.
Los niños/as disfrutaron de una agradable jornada
en la que aprendieron el valor de seguir rememorando una tradición como esta,
así como compartir con los demás las castañas que habían traído al cole. ¡Y qué
mejor forma de hacerlo que degustando este típico fruto otoñal!

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